Durante la realización de un proyecto de esta envergadura, es inevitable la existencia de afecciones de tráfico rodado de circulación peatonal, a las que habrá que buscar soluciones provisionales. Para ello, se han establecido planos de usos definiendo los aparcamientos afectados, los comercios o los accesos privados y aportando las posibles soluciones al respecto. En todo momento se garantizará el acceso a vehículos de emergencia por las zonas de obras, gracias a la definición de carriles de emergencia.
En el caso de que el desarrollo de las obras se acometa en la superficie o zonas que requieran rampas, las normas generales de actuación serán:
Cuando el carril de circulación es de un único sentido, se procederá a ejecutar los carriles exteriores laterales mientras los vehículos circulan por la zona central de la calzada (futura plataforma). Una vez concluidos los carriles laterales, se restablecerá la circulación por ellos y empezando a construir por la plataforma central.
Para la construcción del túnel se habilitará un carril en cada lateral de la zona de obras, siempre que la anchura de la calle lo permita. La circulación provisional a lo largo de estos tramos se realizará por los márgenes de los viales, habilitando las zonas de estacionamiento existentes. Si la amplitud de la calle no permitiera disponer un carril para cada uno de los sentidos, se desviará el tráfico provisionalmente por vías paralelas.
Cuando el desarrollo de las obras provoque una confluencia con alguna de las principales arterias de entrada a la ciudad se optará por ejecutarla en varias fases, manteniendo la capacidad de tráfico por la zona afectada o, en su defecto, una leve disminución en su capacidad de absorción del tráfico rodado.
En los cruces de menor trascendencia no se propondrán desvíos alternativos. La actuación se centrará en escalonar la obra en distintas fases, con el fin de no afectar a varios cruces consecutivos durante el mismo periodo.
La construcción de las estaciones subterráneas requiere una ocupación máxima de la vía, debido a la complejidad y magnitud de las obras. Ante la imposibilidad de habilitar un carril provisional a ambos lados, la opción más viable es el desvío provisional del tráfico a través de itinerarios alternativos por trayectos próximos o la ejecución parcial –por mitades- de los muros pantalla y la losa de cubierta.